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Cultivando la plenitud a través de la práctica del Mussar
Día 1-3: Elección de un rasgo de carácter (middah): Selecciona un rasgo de carácter (middah) de la lista que desees desarrollar durante los próximos 20 días. Reflexiona sobre por qué lo elegiste y cómo se relaciona con tu camino hacia la plenitud.
Día 4-6: Conciencia (Hergesh): Durante los próximos tres días, concéntrate en desarrollar conciencia sobre las situaciones relacionadas con el rasgo elegido. Observa cuándo y cómo se manifiesta este rasgo en tus pensamientos, sentimientos y acciones. Lleva un diario para documentar tus observaciones.
Día 7-9Autocontrol (Kibbush): Siguiendo con el mismo rasgo, practica el autocontrol. Cuando notes que surge el rasgo, elige conscientemente ejercerlo absteniéndote de actuar inmediatamente en consecuencia. En cambio, haz una pausa y reflexiona sobre cómo quieres responder.
Día 10-12Redirección Positiva (Tikkun): Enfócate en la redirección positiva del rasgo elegido. Busca oportunidades para canalizar la energía de este rasgo en acciones positivas. Participa en actividades que se alineen con este rasgo y contribuyan a tu crecimiento personal.
Día 13-15: Reflexión y crecimiento: Reflexiona sobre tu progreso durante la primera mitad de este recorrido. Compara tus observaciones iniciales con tu percepción actual del rasgo elegido. Observa cualquier cambio en tus respuestas y sentimientos.
Día 16-18: Conexión con los textos de la Torá: Investiga y selecciona textos de la Torá que resuenen con la cualidad elegida. Explora versículos, historias y enseñanzas que te ayuden a cultivar y equilibrar esta cualidad. Reflexiona sobre cómo estos textos enriquecen tu comprensión.
Día 19-20Integrando la Plenitud: Al acercarse al final del período de 20 días, reflexiona sobre el camino que has recorrido con el rasgo elegido. Reflexiona sobre cómo trabajar en este rasgo se alinea con el concepto de plenitud y contribuye a tu crecimiento personal.
Día 21: Reflexión final y próximos pasos: El último día, dedica tiempo a reflexionar sobre todo el proceso. Considera cómo tu consciencia, autocontrol y prácticas de redirección positiva han impactado tu relación con el rasgo elegido. Evalúa tu crecimiento e identifica áreas de desarrollo continuo.
Práctica continuaMás allá de los 20 días: Aunque el período de 20 días haya terminado, reconoce que el camino hacia la plenitud y la superación personal continúa. Elige si quieres seguir trabajando en el mismo rasgo o elegir uno nuevo. Utiliza los pasos de Musar de Hergesh, Kibbush y Tikkun para guiar tu práctica continua.
Al dedicar 20 días a la práctica consciente de un rasgo de carácter elegido, te embarcas en un proceso enfocado y transformador. Este plan fomenta la autoconciencia, el autocontrol, la redirección positiva y la integración de las enseñanzas de la Torá en tu camino de crecimiento personal.
Equilibrando los rasgos de carácter: navegando por el espectro de Middot
En el proceso de perfeccionamiento del carácter, el delicado equilibrio entre los diversos middot, o rasgos de carácter, desempeña un papel fundamental. Aquí exploramos una selección de estos rasgos, examinando sus manifestaciones extremas y equilibradas:
1. Humildad (ענוה – Anavá) Extrema: Autodesprecio excesivo que lleva a la falta de autoestima. Equilibrada: Reconocer las propias fortalezas sin arrogancia, al tiempo que se reconoce el valor de los demás.
2. Paciencia (סבלנות – Savlanut) Extrema: Indiferencia o complacencia. Equilibrada: Afrontar los desafíos con calma, manteniendo una actitud proactiva hacia el crecimiento.
3. Gratitud (הכרת הטוב – Hakarat Ha'Tov) Extrema: Dar todo por sentado, sin mostrar aprecio. Equilibrada: Reconocer y expresar gratitud por las bendiciones y experiencias, grandes o pequeñas.
4. Compasión (רחמים – Rachamim) Extrema: Sentirse excesivamente afectado emocionalmente por el sufrimiento ajeno. Equilibrada: Empatizar con el dolor ajeno sin perder la estabilidad emocional.
5. Orden (סדר – Séder) Extremo: Se adhiere rígidamente a la rutina, rechazando la espontaneidad. Equilibrado: Busca un equilibrio entre estructura y flexibilidad, fomentando una vida organizada y adaptable.
6. Ecuanimidad (מנוחת הנפש – Menujat Ha'Nefesh) Extrema: Desapego y entumecimiento emocional. Equilibrada: Mantener la calma interior y el equilibrio emocional ante las fluctuaciones de la vida.
7. Honor (כבוד– Kovod) Extremo: Buscar reconocimiento y validación a toda costa. Equilibrado: Respetarse a uno mismo y a los demás, encontrando dignidad en cada interacción.
8. Simplicidad (הסתפקות – Histapkut) Extrema: Rechazar al máximo la comodidad y el lujo. Equilibrada: Abrazar una vida sencilla y significativa, apreciando lo esencial.
9. Entusiasmo (זריזות – Zerizut) Extremo: Hiperactividad e impulsividad sin reflexión. Equilibrado: Abordar las tareas con energía y entusiasmo, moderados por una reflexión mesurada.
10. Silencio (שתיקה – Sh'tikah) Extremo: Retener toda comunicación, incluso cuando es necesario. Equilibrado: Saber cuándo hablar y cuándo escuchar, usando el silencio con propósito.
11. Generosidad (נדיבות – Nedivut) Extrema: Dar sin importar el propio bienestar. Equilibrada: Dar desinteresadamente, asegurándose de satisfacer las propias necesidades.
12. Emet (אמת – Emet) Extremo: Honestidad brutal sin sensibilidad. Equilibrado: Decir la verdad con amabilidad y considerar el impacto de las palabras.
13. Moderación (שביל הזהב – Shevil Ha'zahov) Extrema: Exceso de indulgencia o ascetismo extremo. Equilibrada: Encontrar el punto justo en todos los aspectos de la vida, evitando el exceso y la deficiencia.
14. Bondad amorosa (חסד – Chesed) Extrema: Sacrificar constantemente las propias necesidades por las de los demás. Equilibrada: Equilibrar el autocuidado con actos de bondad hacia los demás.
15. Responsabilidad (אחריות – Achrayut) Extrema: Asumir toda la responsabilidad, descuidando el autocuidado. Equilibrada: Asumir la responsabilidad de las propias acciones y compromisos, manteniendo el bienestar personal.
16. Confianza (בטחון – Bitchon) Extrema: Confiar ciegamente en todos sin discernimiento. Equilibrada: Confiar en los demás con discernimiento y considerando el contexto.
17. Fe (אמונה – Emuná) Extrema: Fe ciega, sin razonamiento ni pensamiento crítico. Equilibrada: Cultivar la fe mientras se abraza la indagación y el crecimiento intelectual.
18. Asombro (יראה – Yirah) Extremo: Miedo y ansiedad paralizantes. Equilibrado: Experimenta reverencia y asombro que motivan la acción positiva.
En la intrincada danza del desarrollo personal, comprender y armonizar estos rasgos de carácter contribuyen al crecimiento del individuo y a la creación de un yo más equilibrado y virtuoso.
Por el rabino Tani Burton
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