בס "ד
La festividad de Sucot tiene varios aspectos
- Sucá
- Lulav
- Las ofrendas de musaf
- Período de observancia de siete días, seguido de una festividad separada llamada Shemini Atzeret.
- Los aspectos rituales y de la mitzvá conciernen a los judíos.
- La Sucá conmemora el hecho de que los judíos vivieron en sucot (cabañas) durante el éxodo de Egipto.
- Además, la sucá representa las Nubes de Gloria que protegieron a los judíos durante su estancia en el desierto.
- Pregunta: dado que todo lo relacionado con Sucot se relaciona con una mitzvá (precepto religioso) impuesta a los judíos y que conmemora acontecimientos históricos de la historia del pueblo judío, ¿tiene Sucot alguna relevancia para los noájidas?
- Respuesta: sí
- Los 70 toros de sacrificio representan las setenta naciones del mundo; el aspecto físico, que disminuye con el tiempo.
- Esta práctica debe contrastarse con las velas de Janucá, que representan el aspecto espiritual del hombre, que aumenta con el tiempo.
- 70 años es representativo de la duración de la vida humana.
- 1calle Haftará del día: Zacarías 14:16-17, que habla de los no judíos que vienen a Jerusalén para postrarse ante Dios y celebrar Sucot.
- 2Dakota del Norte Haftará del día (fuera de Israel) 1 Reyes 8:2-21; los versículos 41-43 de esa sección hablan de que los no judíos son bienvenidos en el Templo y el rey Salomón incluso suplica a Dios que escuche la oración del no judío cuando ora en dirección al Templo.
- Haftará de Shabat Chol HaMoed: Ezequiel 38:18-39:16 habla de la invasión y la derrota total de Gog, que es la guerra apocalíptica final entre el bien y el mal y tiene lugar en Sucot.
- Gog = relacionado con la palabra hebrea mordaza, que significa “techo”. ¿Por qué son estos los enemigos de Israel? Porque representan lo opuesto a la sucá. La sucá se llama así por el Schach, la cubierta de la sucá, hecha de material natural y dispuesta de tal manera que quienes la habitan están expuestos a la intemperie. Esto representa la total dependencia y fe en Dios. Las paredes pueden ser de cualquier material, incluso el más resistente. Sin embargo, el techo debe ser poroso y temporal. Compárese esto con la vida bajo un techo. El techo impenetrable no solo representa una desconexión de Dios, sino también una dependencia y fe en las propias obras. Las paredes de la sucá son fuertes, representando la resiliencia y durabilidad humanas; el techo representa la vulnerabilidad humana y, por lo tanto, la necesidad de confiar en última instancia en Dios. Este es el mensaje universal que los noájidas pueden extraer de Sucot.
- Los 70 toros de sacrificio representan las setenta naciones del mundo; el aspecto físico, que disminuye con el tiempo.
Fuentes:
I. Sucot
- Levítico 23:33-44
| El Señor habló a Moisés, diciendo: Dile al pueblo de Israel: El día quince de este séptimo mes será la Fiesta de los Tabernáculos al Señor, [que durará] siete días. El primer día será una ocasión sagrada: no trabajarás en tus ocupaciones; siete días traerás ofrendas quemadas al Señor. El octavo día observarás una ocasión sagrada y traerás una ofrenda quemada al Señor; es una reunión solemne: no trabajarás en tus ocupaciones. Esos son los tiempos establecidos por el Señor que celebrarás como ocasiones sagradas, trayendo ofrendas quemadas al Señor —holocaustos, ofrendas de cereales, sacrificios y libaciones, en cada día lo que le corresponde— aparte de los sábados del Señor, y aparte de tus dones y de todas tus ofrendas votivas y de todas tus ofrendas voluntarias que das al Señor. Marcos, el día quince del séptimo mes, cuando hayas recogido el fruto de tu tierra, observarás la fiesta del Señor [que durará] siete días: un descanso completo el primer día, y un descanso completo el octavo día. El primer día tomarás el producto de hadar árboles, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos y sauces del arroyo, y os regocijaréis delante del Señor vuestro Dios durante siete días. Lo observaréis como fiesta del Señor durante siete días al año; lo observaréis en el séptimo mes como ley para siempre, por todas las edades. Habitaréis en cabañas durante siete días; todos los ciudadanos de Israel habitarán en cabañas, para que las generaciones futuras sepan que yo hice habitar al pueblo de Israel en cabañas cuando los saqué de la tierra de Egipto, yo, el Señor vuestro Dios. Así declaró Moisés a los israelitas los tiempos establecidos por el Señor. | וַיְדַבֵּ֥ר ד' אֶל־מֹשֶׁ֥ה לֵּאמֹֽר׃ דַּבֵּ֛ר אֶל־בְּנֵ֥י יִשְׂרָאֵ֖ל לֵאמֹ֑ר בַּחֲמִשָּׁ֨ה עָשָׂ֜ר י֗וֹם לַחֹ֤דֶשׁ הַשְּׁבִיעִי֙ הַזֶּ֔ה חַ֧ג הַסֻּכּ֛וֹת שִׁבְעַ֥ת יָמִ֖ים לַיהֹוָֽה׃ בַּיּ֥וֹם הָרִאשׁ֖וֹן מִקְרָא־קֹ֑דֶשׁ כׇּל־מְלֶ֥אכֶת עֲבֹדָ֖ה לֹ֥א תַעֲשֽׂוּ׃ שִׁבְעַ֣ת יָמִ֔ים תַּקְרִ֥יבוּ אִשֶּׁ֖ה לַיהֹוָ֑ה בַּיּ֣וֹם הַשְּׁמִינִ֡י מִקְרָא־קֹ֩דֶשׁ֩ יִהְיֶ֨ה לָכֶ֜ם וְהִקְרַבְתֶּ֨ם אִשֶּׁ֤ה לַֽיהֹוָה֙ עֲצֶ֣רֶת הִ֔וא כׇּל־מְלֶ֥אכֶת עֲבֹדָ֖ה לֹ֥א תַעֲשֽׂוּ׃ אֵ֚לֶּה מוֹעֲדֵ֣י ד' אֲשֶׁר־תִּקְרְא֥וּ אֹתָ֖ם מִקְרָאֵ֣י קֹ֑דֶשׁ לְהַקְרִ֨יב אִשֶּׁ֜ה לַ ד' עֹלָ֧ה וּמִנְחָ֛ה זֶ֥בַח וּנְסָכִ֖ים דְּבַר־י֥וֹם בְּיוֹמֽוֹ׃ מִלְּבַ֖ד שַׁבְּתֹ֣ת יְהֹוָ֑ה וּמִלְּבַ֣ד מַתְּנֽוֹתֵיכֶ֗ם וּמִלְּבַ֤ד כׇּל־נִדְרֵיכֶם֙ וּמִלְּבַד֙ כׇּל־נִדְבֹ֣תֵיכֶ֔ם אֲשֶׁ֥ר תִּתְּנ֖וּ לַ ד'׃ אַ֡ךְ בַּחֲמִשָּׁה֩ עָשָׂ֨ר י֜וֹם לַחֹ֣דֶשׁ הַשְּׁבִיעִ֗י בְּאׇסְפְּכֶם֙ אֶת־תְּבוּאַ֣ת הָאָ֔רֶץ תָּחֹ֥גּוּ אֶת־חַג־יְהֹוָ֖ה שִׁבְעַ֣ת יָמִ֑ים בַּיּ֤וֹם הָֽרִאשׁוֹן֙ שַׁבָּת֔וֹן וּבַיּ֥וֹם הַשְּׁמִינִ֖י שַׁבָּתֽוֹן׃ וּלְקַחְתֶּ֨ם לָכֶ֜ם בַּיּ֣וֹם הָרִאשׁ֗וֹן פְּרִ֨י עֵ֤ץ הָדָר֙ כַּפֹּ֣ת תְּמָרִ֔ים וַעֲנַ֥ף עֵץ־עָבֹ֖ת וְעַרְבֵי־נָ֑חַל וּשְׂמַחְתֶּ֗ם לִפְנֵ֛י יְהֹוָ֥ה אֱלֹהֵיכֶ֖ם שִׁבְעַ֥ת יָמִֽים׃ וְחַגֹּתֶ֤ם אֹתוֹ֙ חַ֣ג לַֽיהֹוָ֔ה שִׁבְעַ֥ת יָמִ֖ים בַּשָּׁנָ֑ה חֻקַּ֤ת עוֹלָם֙ לְדֹרֹ֣תֵיכֶ֔ם בַּחֹ֥דֶשׁ הַשְּׁבִיעִ֖י תָּחֹ֥גּוּ אֹתֽוֹ׃ בַּסֻּכֹּ֥ת תֵּשְׁב֖וּ שִׁבְעַ֣ת יָמִ֑ים כׇּל־הָֽאֶזְרָח֙ בְּיִשְׂרָאֵ֔ל יֵשְׁב֖וּ בַּסֻּכֹּֽת׃ לְמַ֘עַן֮ יֵדְע֣וּ דֹרֹֽתֵיכֶם֒ כִּ֣י בַסֻּכּ֗וֹת הוֹשַׁ֙בְתִּי֙ אֶת־בְּנֵ֣י יִשְׂרָאֵ֔ל בְּהוֹצִיאִ֥י אוֹתָ֖ם מֵאֶ֣רֶץ מִצְרָ֑יִם אֲנִ֖י יְהֹוָ֥ה אֱלֹהֵיכֶֽם׃ וַיְדַבֵּ֣ר מֹשֶׁ֔ה אֶת־מֹעֲדֵ֖י ד' אֶל־בְּנֵ֖י יִשְׂרָאֵֽל׃ {פ} |
II. El Musaf Ofrenda
2. Números 29:12 –
| El día quince del séptimo mes, observarás una ocasión sagrada: no trabajarás en tus ocupaciones.—Siete días observarás una fiesta del Señor.— Presentarás un holocausto, una ofrenda por fuego de aroma agradable al Señor: Trece toros del rebaño, dos carneros, catorce corderos de un año; serán sin defecto. Las ofrendas de cereal con ellos —de harina selecta mezclada con aceite— serán: tres décimas de medida por cada uno de los trece toros, dos décimas por cada uno de los dos carneros, y una décima por cada uno de los catorce corderos. Y habrá un macho cabrío para una ofrenda por el pecado—además del holocausto regular, su ofrenda de cereal y libación. Segundo día: Doce toros del rebaño, dos carneros, catorce corderos de un año, sin defecto; las ofrendas de cereal y libaciones para los toros, carneros y corderos, en las cantidades prescritas; y una cabra para ofrenda por el pecado, además del holocausto regular, su ofrenda de cereal y libaciones. Tercer día: Once toros, dos carneros, catorce corderos de un año, sin defecto; las ofrendas de cereal y libaciones para los toros, carneros y corderos, en las cantidades prescritas; y una cabra para ofrenda por el pecado, además del holocausto regular, su ofrenda de cereal y libación. Cuarto día: Diez toros, dos carneros, catorce corderos de un año, sin defecto; las ofrendas de cereal y libaciones para los toros, carneros y corderos, en las cantidades prescritas; y una cabra para ofrenda por el pecado, además del holocausto regular, su ofrenda de cereal y libación. Quinto día: Nueve toros, dos carneros, catorce corderos de un año, sin defecto; las ofrendas de cereal y libaciones para los toros, carneros y corderos, en las cantidades prescritas; y una cabra para ofrenda por el pecado, además del holocausto regular, su ofrenda de cereal y libación. Sexto día: Ocho toros, dos carneros, catorce corderos de un año, sin defecto; las ofrendas de cereal y libaciones para los toros, carneros y corderos, en las cantidades prescritas; y una cabra para ofrenda por el pecado, además del holocausto regular, su ofrenda de cereal y libaciones. Séptimo día: Siete toros, dos carneros, catorce corderos de un año, sin defecto; las ofrendas de cereal y libaciones para los toros, carneros y corderos, en las cantidades prescritas; y una cabra para ofrenda por el pecado, además del holocausto regular, su ofrenda de cereal y libación. | וּבַחֲמִשָּׁה֩ עָשָׂ֨ר י֜וֹם לַחֹ֣דֶשׁ הַשְּׁבִיעִ֗י מִֽקְרָא־קֹ֙דֶשׁ֙ יִהְיֶ֣ה לָכֶ֔ם כׇּל־מְלֶ֥אכֶת עֲבֹדָ֖ה לֹ֣א תַעֲשׂ֑וּ וְחַגֹּתֶ֥ם חַ֛ג לַ ד' שִׁבְעַ֥ת יָמִֽים׃ וְהִקְרַבְתֶּ֨ם עֹלָ֜ה אִשֵּׁ֨ה רֵ֤יחַ נִיחֹ֙חַ֙ לַֽיהֹוָ֔ה פָּרִ֧ים בְּנֵי־בָקָ֛ר שְׁלֹשָׁ֥ה עָשָׂ֖ר אֵילִ֣ם שְׁנָ֑יִם כְּבָשִׂ֧ים בְּנֵֽי־שָׁנָ֛ה אַרְבָּעָ֥ה עָשָׂ֖ר תְּמִימִ֥ם יִהְיֽוּ׃ וּמִ֨נְחָתָ֔ם סֹ֖לֶת בְּלוּלָ֣ה בַשָּׁ֑מֶן שְׁלֹשָׁ֨ה עֶשְׂרֹנִ֜ים לַפָּ֣ר הָֽאֶחָ֗ד לִשְׁלֹשָׁ֤ה עָשָׂר֙ פָּרִ֔ים שְׁנֵ֤י עֶשְׂרֹנִים֙ לָאַ֣יִל הָֽאֶחָ֔ד לִשְׁנֵ֖י הָאֵילִֽם׃ וְעִשָּׂרוֹׄן֙ עִשָּׂר֔וֹן לַכֶּ֖בֶשׂ הָאֶחָ֑ד לְאַרְבָּעָ֥ה עָשָׂ֖ר כְּבָשִֽׂים׃ וּשְׂעִיר־עִזִּ֥ים אֶחָ֖ד חַטָּ֑את מִלְּבַד֙ עֹלַ֣ת הַתָּמִ֔יד מִנְחָתָ֖הּ וְנִסְכָּֽהּ׃ {ס} וּבַיּ֣וֹם הַשֵּׁנִ֗י פָּרִ֧ים בְּנֵי־בָקָ֛ר שְׁנֵ֥ים עָשָׂ֖ר אֵילִ֣ם שְׁנָ֑יִם כְּבָשִׂ֧ים בְּנֵי־שָׁנָ֛ה אַרְבָּעָ֥ה עָשָׂ֖ר תְּמִימִֽם׃ וּמִנְחָתָ֣ם וְנִסְכֵּיהֶ֡ם לַ֠פָּרִ֠ים לָאֵילִ֧ם וְלַכְּבָשִׂ֛ים בֶחָ֖ד חַטָּ֑את מִלְּבַד֙ עֹלַ֣ת הַתָּמִ֔יד וּמִנְחָתָ֖הּ וְנִסְכֵּיהֶֽם׃ {ס} אֵילִ֣ם שְׁנָ֑יִם כְּבָשִׂ֧ים בְּנֵי־שָׁנָ֛ה אַרְבָּעָ֥ה עָשָׂ֖ר תְּמִימִֽם׃ וּמִנְחָתָ֣ם וְנִסְכֵּיהֶ֡ם לַ֠פָּרִ֠ים לָאֵילִ֧ם וְלַכְּבָשִׂ֛ים בְּמִסְפָּרָ֖ם כַּמִּשְׁפָּֽט׃ וּשְׂעִ֥יר חַטָּ֖את אֶחָ֑ד מִלְּבַד֙ עֹלַ֣ת הַתָּמִ֔יד וּמִנְחָתָ֖הּ וְנִסְכָּֽהּ׃ {ס} וּבַיּ֧וֹם הָרְבִיעִ֛י פָּרִ֥ים עֲשָׂרָ֖ה אֵילִ֣ם שְׁנָ֑יִם כְּבָשִׂ֧ים בְּנֵֽי־שָׁנָ֛ה אַרְבָּעָ֥ה עָשָׂ֖ר תְּמִימִֽם׃ מִנְחָתָ֣ם וְנִסְכֵּיהֶ֡ם לַ֠פָּרִ֠ים לָאֵילִ֧ם וְלַכְּבָשִׂ֛ים בְּמִסְפָּרָ֖ם כַּמִּשְׁפָּֽט׃ וּשְׂעִיר־עִזִּ֥ים אֶחָ֖ד חַטָּ֑את מִלְּבַד֙ עֹלַ֣ת הַתָּמִ֔יד מִנְחָתָ֖הּ וְנִסְכָּֽהּ׃ {ס} וּבַיּ֧וֹם הַחֲמִישִׁ֛י פָּרִ֥ים תִּשְׁעָ֖ה אֵילִ֣ם שְׁנָ֑יִם כְּבָשִׂ֧ים בְּנֵֽי־שָׁנָ֛ה אַרְבָּעָ֥ה עָשָׂ֖ר תְּמִימִֽם׃ וּמִנְחָתָ֣ם וְנִסְכֵּיהֶ֡ם לַ֠פָּרִ֠ים לָאֵילִ֧ם וְלַכְּבָשִׂ֛ים בְּמִסְפָּרָ֖ם כַּמִּשְׁפָּֽט׃ וּשְׂעִ֥יר חַטָּ֖את אֶחָ֑ד מִלְּבַד֙ עֹלַ֣ת הַתָּמִ֔יד וּמִנְחָתָ֖הּ וְנִסְכָּֽהּ׃ {ס} וּבַיּ֧וֹם הַשִּׁשִּׁ֛י פָּרִ֥ים שְׁמֹנָ֖ה אֵילִ֣ם שְׁנָ֑יִם כְּבָשִׂ֧ים בְּנֵי־שָׁנָ֛ה אַרְבָּעָ֥ה עָשָׂ֖ר תְּמִימִֽם׃ וּמִנְחָתָ֣ם וְנִסְכֵּיהֶ֡ם לַ֠פָּרִ֠ים לָאֵילִ֧ם וְלַכְּבָשִׂ֛ים בְּמִסְפָּרָ֖ם כַּמִּשְׁפָּֽט׃ וּשְׂעִ֥יר חַטָּ֖את אֶחָ֑ד מִלְּבַד֙ עֹלַ֣ת הַתָּמִ֔יד מִנְחָתָ֖הּ וּנְסָכֶֽיהָ׃ {ס} וּבַיּ֧וֹם הַשְּׁבִיעִ֛י פָּרִ֥ים שִׁבְעָ֖ה אֵילִ֣ם שְׁנָ֑יִם כְּבָשִׂ֧ים בְּנֵי־שָׁנָ֛ה אַרְבָּעָ֥ה עָשָׂ֖ר תְּמִימִֽם׃ וּמִנְחָתָ֣ם וְנִסְכֵּהֶ֡ם לַ֠פָּרִ֠ים לָאֵילִ֧ם וְלַכְּבָשִׂ֛ים בְּמִסְפָּרָ֖ם כְּמִשְׁפָּטָֽם׃ וּשְׂעִ֥יר חַטָּ֖את אֶחָ֑ד מִלְּבַד֙ עֹלַ֣ת הַתָּמִ֔יד מִנְחָתָ֖הּ וְנִסְכָּֽהּ׃ {ס} |
III. Lectura de Haftara del primer día
3. Zacarías 14:16-17
| He aquí, viene un día del Señor en que vuestro botín será repartido en medio de vosotros. Porque reuniré a todas las naciones en Jerusalén para la guerra: la ciudad será tomada, las casas saqueadas y las mujeres violadas; y una parte de la ciudad irá al exilio. Pero el resto de la población no será desarraigada de la ciudad. Entonces el Señor saldrá y hará la guerra contra esas naciones como acostumbra hacer la guerra en el día de la batalla. En aquel día, pondrá sus pies sobre el Monte de los Olivos, cerca de Jerusalén, al oriente; y el Monte de los Olivos se partirá de oriente a occidente, y una parte del Monte se desplazará hacia el norte y la otra hacia el sur, formando una enorme garganta. Y el Valle de los Montes se cerrará, pues el Valle de los Montes solo llegará hasta Azal; se cerrará como se cerró a causa del terremoto en los días del rey Uzías de Judá. Y el Señor mi Dios, con todos los seres santos, vendrá a vosotros. En aquel día no habrá ni luz solar ni luz de luna, sino un día continuo —solo el Señor sabe cuándo— sin día ni noche, y habrá luz al atardecer. En aquel día, agua fresca brotará de Jerusalén, una parte hacia el Mar Oriental y otra hacia el Mar Occidental, durante todo el verano y el invierno. Y el Señor reinará sobre toda la tierra; en aquel día habrá un solo Señor con un solo nombre. Entonces todo el país será como el Arabá, desde Geba hasta Rimón, al sur de Jerusalén.-h Este último, sin embargo, se posará en lo alto donde está, y -iserá habitado-i Desde la Puerta de Benjamín hasta el sitio de la Puerta Vieja, bajando hasta la Puerta de la Esquina, y desde la Torre de Hananel hasta los lagares del rey. Nunca más se decretará destrucción, y Jerusalén morará segura. En cuanto a aquellos pueblos que guerrearon contra Jerusalén, el Señor los castigará con esta plaga: Su carne se pudrirá mientras estén de pie; sus ojos se pudrirán en sus cuencas; y sus lenguas se pudrirán en sus bocas. En aquel día, un gran pánico del Señor caerá sobre ellos, y cada uno arrebatará la mano de otro, y cada uno levantará su mano contra la mano de otro. Judá se unirá a la lucha en Jerusalén, y las riquezas de todas las naciones de alrededor —grandes cantidades de oro, plata y vestiduras— serán reunidas. La misma plaga afectará a los caballos, las mulas, los camellos y los asnos; la plaga afectará a todos los animales en aquellos campamentos. Todos los supervivientes de las naciones que subieron contra Jerusalén peregrinarán año tras año para postrarse ante el Rey Señor de los Ejércitos y celebrar la Fiesta de los Tabernáculos. Ninguna comunidad de la tierra que no peregrine a Jerusalén para postrarse ante el Rey Señor de los Ejércitos recibirá lluvia. Sin embargo, si la comunidad de Egipto no realiza esta peregrinación, no sufrirá la misma aflicción con la que el Señor castigará a las demás naciones que no suban a celebrar la Fiesta de los Tabernáculos. Tal será el castigo de Egipto y de todas las demás naciones que no suban a celebrar la Fiesta de los Tabernáculos. En aquel día, incluso las campanas de los caballos llevarán la inscripción “Santo para el Señor”. Las vasijas de metal en la Casa del Señor serán como las pilas delante del altar; de hecho, toda vasija de metal en Jerusalén y en Judá será santa para el Señor de los Ejércitos. Y todos los que sacrifiquen vendrán y tomarán de estos para cocer [su carne sacrificial]; en aquel día no habrá más comerciantes en la Casa del Señor de los Ejércitos. | הִנֵּ֥ה יֽוֹם־בָּ֖א לַ ד' וְחֻלַּ֥ק שְׁלָלֵ֖ךְ בְּקִרְבֵּֽךְ׃ וְאָסַפְתִּ֨י אֶת־כׇּל־הַגּוֹיִ֥ם ׀ אֶֽל־יְרוּשָׁלַ֘͏ִם֮ לַמִּלְחָמָה֒ וְנִלְכְּדָ֣ה הָעִ֗יר וְנָשַׁ֙סּוּ֙ הַבָּ֣תִּ֔ים וְהַנָּשִׁ֖ים (תשגלנה) [תִּשָּׁכַ֑בְנָה] וְיָצָ֞א חֲצִ֤י הָעִיר֙ בַּגּוֹלָ֔ה וְיֶ֣תֶר הָעָ֔ם לֹ֥א יִכָּרֵ֖ת מִן־הָעִֽיר׃ וְיָצָ֣א ד' וְנִלְחַ֖ם בַּגּוֹיִ֣ם הָהֵ֑ם כְּי֥וֹם הִֽלָּחֲמ֖וֹ בְּי֥וֹם קְרָֽב׃ וְעָמְד֣וּ רַגְלָ֣יו בַּיּוֹם־הַ֠ה֠וּא עַל־הַ֨ר הַזֵּיתִ֜ים אֲשֶׁ֨ר עַל־פְּנֵ֥י יְרֽוּשָׁלַ֘͏ִם֮ מִקֶּ֒דֶם֒ וְנִבְקַע֩ הַ֨ר הַזֵּיתִ֤ים מֵֽחֶצְיוֹ֙ מִזְרָ֣חָה וָיָ֔מָּה גֵּ֖יא גְּדוֹלָ֣ה מְאֹ֑ד וּמָ֨שׁ חֲצִ֥י הָהָ֛ר צָפ֖וֹנָה וְחֶצְיוֹ־נֶֽגְבָּה׃ וְנַסְתֶּ֣ם גֵּיא־הָרַ֗י כִּי־יַגִּ֣יעַ גֵּֽי־הָרִים֮ אֶל־אָצַל֒ וְנַסְתֶּ֗ם כַּאֲשֶׁ֤ר נַסְתֶּם֙ מִפְּנֵ֣י הָרַ֔עַשׁ בִּימֵ֖י עֻזִּיָּ֣ה מֶלֶךְ־יְהוּדָ֑ה וּבָא֙ יְהֹוָ֣ה אֱלֹהַ֔י כׇּל־קְדֹשִׁ֖ים עִמָּֽךְ׃ וְהָיָ֖ה בַּיּ֣וֹם הַה֑וּא לֹֽא־יִֽהְיֶ֣ה א֔וֹר יְקָר֖וֹת (יקפאון) [וְקִפָּאֽוֹן]׃ וְהָיָ֣ה יוֹם־אֶחָ֗ד ה֛וּא יִוָּדַ֥ע לַיהֹוָ֖ה לֹא־י֣וֹם וְלֹא־לָ֑יְלָה וְהָיָ֥ה לְעֵֽת־עֶ֖רֶב יִֽהְיֶה־אֽוֹר׃ וְהָיָ֣ה׀ בַּיּ֣וֹם הַה֗וּא יֵצְא֤וּ מַֽיִם־חַיִּים֙ מִיר֣וּשָׁלַ֔͏ִם חֶצְיָ֗ם אֶל־הַיָּם֙ הַקַּדְמוֹנִ֔י וְחֶצְיָ֖ם אֶל־הַיָּ֣ם הָאַחֲר֑וֹן בַּקַּ֥יִץ וּבָחֹ֖רֶף יִֽהְיֶֽה׃ וְהָיָ֧ה ד' לְמֶ֖לֶךְ עַל־כׇּל־הָאָ֑רֶץ בַּיּ֣וֹם הַה֗וּא יִהְיֶ֧ה ד' אֶחָ֖ד וּשְׁמ֥וֹ אֶחָֽד׃ יִסּ֨וֹב כׇּל־הָאָ֤רֶץ כָּֽעֲרָבָה֙ מִגֶּ֣בַע לְרִמּ֔וֹן נֶ֖גֶב יְרֽוּשָׁלָ֑͏ִם וְֽרָאֲמָה֩ וְיָשְׁבָ֨ה תַחְתֶּ֜יהָ לְמִשַּׁ֣עַר בִּנְיָמִ֗ן עַד־מְק֞וֹם שַׁ֤עַר הָֽרִאשׁוֹן֙ עַד־שַׁ֣עַר הַפִּנִּ֔ים וּמִגְדַּ֣ל חֲנַנְאֵ֔ל עַ֖ד יִקְבֵ֥י הַמֶּֽלֶךְ׃ וְיָ֣שְׁבוּ בָ֔הּ וְחֵ֖רֶם לֹ֣א יִֽהְיֶה־ע֑וֹד וְיָשְׁבָ֥ה יְרוּשָׁלַ֖͏ִם לָבֶֽטַח׃ {ס} וְזֹ֣את׀ תִּהְיֶ֣ה הַמַּגֵּפָ֗ה אֲשֶׁ֨ר יִגֹּ֤ף ד' אֶת־כׇּל־הָ֣עַמִּ֔ים אֲשֶׁ֥ר צָבְא֖וּ עַל־יְרוּשָׁלָ֑͏ִם הָמֵ֣ק׀ בְּשָׂר֗וֹ וְהוּא֙ עֹמֵ֣ד עַל־רַגְלָ֔יו וְעֵינָיו֙ תִּמַּ֣קְנָה בְחֹֽרֵיהֶ֔ן וּלְשׁוֹנ֖וֹ תִּמַּ֥ק בְּפִיהֶֽם׃ וְהָיָה֙ בַּיּ֣וֹם הַה֔וּא תִּהְיֶ֧ה מְהֽוּמַת־יְהֹוָ֛ה רַבָּ֖ה בָּהֶ֑ם וְהֶחֱזִ֗יקוּ אִ֚ישׁ יַ֣ד רֵעֵ֔הוּ וְעָלְתָ֥ה יָד֖וֹ עַל־יַ֥ד רֵעֵֽהוּ׃ וְגַ֨ם־יְהוּדָ֔ה תִּלָּחֵ֖ם בִּירוּשָׁלָ֑͏ִם וְאֻסַּף֩ חֵ֨יל כׇּל־הַגּוֹיִ֜ם סָבִ֗יב זָהָ֥ב וָכֶ֛סֶף וּבְגָדִ֖ים לָרֹ֥ב מְאֹֽד׃ וְכֵ֨ן תִּהְיֶ֜ה מַגֵּפַ֣ת הַסּ֗וּס הַפֶּ֙רֶד֙ הַגָּמָ֣ל וְהַחֲמ֔וֹר וְכׇ֨ל־הַבְּהֵמָ֔ה אֲשֶׁ֥ר יִֽהְיֶ֖ה בַּמַּחֲנ֣וֹת הָהֵ֑מָּה כַּמַּגֵּפָ֖ה הַזֹּֽאת׃ וְהָיָ֗ה כׇּל־הַנּוֹתָר֙ מִכׇּל־הַגּוֹיִ֔ם הַבָּאִ֖ים עַל־יְרוּשָׁלָ֑͏ִם וְעָל֞וּ מִדֵּ֧י שָׁנָ֣ה בְשָׁנָ֗ה לְהִֽשְׁתַּחֲוֺת֙ לְמֶ֙לֶךְ֙ יְהֹוָ֣ה צְבָא֔וֹת וְלָחֹ֖ג אֶת־חַ֥ג הַסֻּכּֽוֹת׃ וְ֠הָיָ֠ה אֲשֶׁ֨ר לֹֽא־יַעֲלֶ֜ה מֵאֵ֨ת מִשְׁפְּח֤וֹת הָאָ֙רֶץ֙ אֶל־יְר֣וּשָׁלַ֔͏ִם לְהִֽשְׁתַּחֲוֺ֔ת לְמֶ֖לֶךְ ד' צְבָא֑וֹת וְלֹ֥א עֲלֵיהֶ֖ם יִהְיֶ֥ה הַגָּֽשֶׁם׃ וְאִם־מִשְׁפַּ֨חַת מִצְרַ֧יִם לֹֽא־תַעֲלֶ֛ה וְלֹ֥א בָאָ֖ה וְלֹ֣א עֲלֵיהֶ֑ם תִּֽהְיֶ֣ה הַמַּגֵּפָ֗ה אֲשֶׁ֨ר יִגֹּ֤ף יְהֹוָה֙ אֶת־הַגּוֹיִ֔ם אֲשֶׁר֙ לֹ֣א יַעֲל֔וּ לָחֹ֖ג אֶת־חַ֥ג הַסֻּכּֽוֹת׃ זֹ֥את תִּהְיֶ֖ה חַטַּ֣את מִצְרָ֑יִם וְחַטַּאת֙ כׇּל־הַגּוֹיִ֔ם אֲשֶׁר֙ לֹ֣א יַעֲל֔וּ לָחֹ֖ג אֶת־חַ֥ג הַסֻּכּֽוֹת׃ בַּיּ֣וֹם הַה֗וּא יִֽהְיֶה֙ עַל־מְצִלּ֣וֹת הַסּ֔וּס קֹ֖דֶשׁ לַ ד' וְהָיָ֤ה הַסִּירוֹת֙ בְּבֵ֣ית יְהֹוָ֔ה כַּמִּזְרָקִ֖ים לִפְנֵ֥י הַמִּזְבֵּֽחַ׃ וְ֠הָיָ֠ה כׇּל־סִ֨יר בִּירוּשָׁלַ֜͏ִם וּבִיהוּדָ֗ה קֹ֚דֶשׁ לы צְבָא֔וֹת וּבָ֙אוּ֙ כׇּל־הַזֹּ֣בְחִ֔ים וְלָקְח֥וּ מֵהֶ֖ם וּבִשְּׁל֣וּ בָהֶ֑ם וְלֹֽא־יִֽהְיֶ֨ה כְנַעֲנִ֥י ע֛וֹד בְּבֵית־ד' צְבָא֖וֹת בַּיּ֥וֹם הַהֽוּא׃ |
IV. Lectura del segundo día (fuera de Israel)
4. 1 Reyes 8:2-9 [citado aquí: versículos 41:43]
| “O si un extranjero que no es de tu pueblo Israel viene de una tierra lejana por causa de tu nombre —pues oirán de tu gran nombre, de tu mano poderosa y de tu brazo extendido— cuando venga a orar hacia esta Casa, oh, escúchalo en tu morada celestial y concédele todo lo que te pida. Así todos los pueblos de la tierra conocerán tu nombre y te reverenciarán, como lo hace tu pueblo Israel; y reconocerán que tu nombre está ligado a esta Casa que he edificado.». | וְגַם֙ אֶל־הַנׇּכְרִ֔י אֲשֶׁ֛ר לֹא־מֵעַמְּךָ֥ יִשְׂרָאֵ֖ל ה֑וּא וּבָ֛א מֵאֶ֥רֶץ רְחוֹקָ֖ה לְמַ֥עַן שְׁמֶֽךָ׃ כִּ֤י יִשְׁמְעוּן֙ אֶת־שִׁמְךָ֣ הַגָּד֔וֹל וְאֶת־יָֽדְךָ֙ הַחֲזָקָ֔ה וּֽזְרֹעֲךָ֖ הַנְּטוּיָ֑ה וּבָ֥א וְהִתְפַּלֵּ֖ל אֶל־הַבַּ֥יִת הַזֶּֽה׃ אַתָּ֞ה תִּשְׁמַ֤ע הַשָּׁמַ֙יִם֙ מְכ֣וֹן שִׁבְתֶּ֔ךָ וְעָשִׂ֕יתָ כְּכֹ֛ל אֲשֶׁר־יִקְרָ֥א אֵלֶ֖יךָ הַנׇּכְרִ֑י לְמַ֣עַן יֵדְעוּן֩ כׇּל־עַמֵּ֨י הָאָ֜רֶץ אֶת־שְׁמֶ֗ךָ לְיִרְאָ֤ה אֹֽתְךָ֙ כְּעַמְּךָ֣ יִשְׂרָאֵ֔ל וְלָדַ֕עַת כִּֽי־שִׁמְךָ֣ נִקְרָ֔א עַל־הַבַּ֥יִת הַזֶּ֖ה אֲשֶׁ֥ר בָּנִֽיתִי׃ |
5. Amós 9:11
| En ese día, Reconstruiré la cabaña caída de David: Repararé sus brechas y reconstruiré sus ruinas. La construiré firme como en los tiempos antiguos, | בַּיּ֣וֹם הַה֔וּא אָקִ֛ים אֶת־סֻכַּ֥ת דָּוִ֖יד הַנֹּפֶ֑לֶת וְגָדַרְתִּ֣י אֶת־פִּרְצֵיהֶ֗ן וַהֲרִֽסֹתָיו֙ אָקִ֔ים וּבְנִיתִ֖יהָ כִּימֵ֥י עוֹלָֽם׃ |
V. Shabat Jol HaMoed Haftará
6. Ezequiel 38:18-39:16
| En aquel día, cuando Gog ponga un pie en la tierra de Israel —declara el Señor Dios—, mi furia se encenderá. Porque he decretado en mi indignación y en mi ardiente ira: En aquel día, un terrible terremoto azotará la tierra de Israel. Los peces del mar, las aves del cielo, las bestias del campo, todos los reptiles que se arrastran sobre la tierra y todo ser humano sobre la tierra temblarán ante mí. Las montañas se derrumbarán, los acantilados se desmoronarán y toda muralla se derrumbará. Entonces desataré la espada contra él en todas mis montañas.-d—declara el Señor Dios— y la espada de cada hombre se volverá contra su hermano. Lo castigaré con pestilencia y derramamiento de sangre; y derramaré lluvia torrencial, granizo y fuego sulfuroso sobre él, sus hordas y los muchos pueblos que están con él. Así manifestaré mi grandeza y mi santidad, y me daré a conocer a la vista de muchas naciones. Y sabrán que yo soy el Señor. 39 Y tú, oh mortal, profetiza contra Gog y di: Así dice el Señor Dios: Voy a tratar contigo, oh Gog, príncipe principal de Mesec y Tubal. Te haré volver y te haré huir,-a Y te sacaré del extremo norte y te conduciré hacia los montes de Israel. Quitaré tu arco de tu mano izquierda y soltaré las flechas de tu mano derecha. Caerás sobre los montes de Israel, tú y todos tus batallones y los pueblos que están contigo; y te daré como alimento a las aves carroñeras de toda clase y a las bestias del campo, mientras yaces en campo abierto. Porque yo he hablado —declara el Señor Dios—. Y enviaré fuego contra Magog y contra los que habitan seguros en las costas. Y sabrán que yo soy el Señor. Daré a conocer mi santo nombre entre mi pueblo Israel, y nunca más permitiré que mi santo nombre sea profanado. Y las naciones sabrán que yo, el Señor, soy santo en Israel. ¡Ah! Ha llegado, ha sucedido —declara el Señor Dios—: este es el día que decreté. Entonces los habitantes de las ciudades de Israel saldrán y encenderán hogueras y las alimentarán con las armas: escudos y rodelas, arcos y flechas, mazas y lanzas; las usarán como combustible durante siete años. No recogerán leña en los campos ni cortarán en los bosques, sino que usarán las armas como combustible para sus hogueras. Despojarán a quienes los despojaron y saquearán a quienes los saquearon —declara el Señor Dios—. En aquel día, yo asignaré a Gog un lugar de sepultura allí en Israel: el Valle de los Viajeros, al este del Mar. Bloqueará el camino de los viajeros, porque allí serán sepultados Gog y toda su multitud. Se llamará el Valle de la Multitud de Gog. La Casa de Israel pasará siete meses enterrándolos, para purificar la tierra; todo el pueblo de la tierra los enterrará. El día en que manifieste mi gloria les traerá renombre.-a—declara el Señor Dios. Y designarán hombres para que sirvan permanentemente, para recorrer la tierra y enterrar a los invasores que queden en la superficie, a fin de purificarla. La búsqueda durará siete meses. Mientras los que recorren el país hacen sus rondas, cualquiera que vea un hueso humano colocará una lápida junto a él, hasta que los sepultureros lo hayan enterrado en el Valle de la Multitud de Gog. Allí también habrá una ciudad llamada Multitud.-a Y así la tierra quedará purificada. | וְהָיָ֣ה׀ בַּיּ֣וֹם הַה֗וּא בְּי֨וֹם בּ֥וֹא גוֹג֙ עַל־אַדְמַ֣ת יִשְׂרָאֵ֔ל נְאֻ֖ם אֲדֹנָ֣י ד' תַּעֲלֶ֥ה חֲמָתִ֖י בְּאַפִּֽי׃ וּבְקִנְאָתִ֥י בְאֵשׁ־עֶבְרָתִ֖י דִּבַּ֑רְתִּי אִם־לֹ֣א׀ בַּיּ֣וֹם הַה֗וּא יִֽהְיֶה֙ רַ֣עַשׁ גָּד֔וֹל עַ֖ל אַדְמַ֥ת יִשְׂרָאֵֽל׃ וְרָעֲשׁ֣וּ מִפָּנַ֡י דְּגֵ֣י הַיָּם֩ וְע֨וֹף הַשָּׁמַ֜יִם וְחַיַּ֣ת הַשָּׂדֶ֗ה וְכׇל־הָרֶ֙מֶשׂ֙ הָֽרֹמֵ֣שׂ עַל־הָאֲדָמָ֔ה וְכֹל֙ הָאָדָ֔ם אֲשֶׁ֖ר עַל־פְּנֵ֣י הָאֲדָמָ֑ה וְנֶהֶרְס֣וּ הֶהָרִ֗ים וְנָֽפְלוּ֙ הַמַּדְרֵג֔וֹת וְכׇל־חוֹמָ֖ה לָאָ֥רֶץ תִּפּֽוֹל׃ וְקָרָ֨אתִי עָלָ֤יו לְכׇל־הָרַי֙ חֶ֔רֶב נְאֻ֖ם אֲדֹנָ֣י יֱהֹוִ֑ה חֶ֥רֶב אִ֖ישׁ בְּאָחִ֥יו תִּהְיֶֽה׃ וְנִשְׁפַּטְתִּ֥י אִתּ֖וֹ בְּדֶ֣בֶר וּבְדָ֑ם וְגֶ֣שֶׁם שׁוֹטֵף֩ וְאַבְנֵ֨י אֶלְגָּבִ֜ישׁ אֵ֣שׁ וְגׇפְרִ֗ית אַמְטִ֤יר עָלָיו֙ וְעַל־אֲגַפָּ֔יו וְעַל־עַמִּ֥ים רַבִּ֖ים אֲשֶׁ֥ר אִתּֽוֹ׃ וְהִתְגַּדִּלְתִּי֙ וְהִתְקַדִּשְׁתִּ֔י וְנ֣וֹדַעְתִּ֔י לְעֵינֵ֖י גּוֹיִ֣ם רַבִּ֑ים וְיָדְע֖וּ כִּֽי־אֲנִ֥י ד'׃ {ס} ל״ט וְאַתָּ֤ה בֶן־אָדָם֙ הִנָּבֵ֣א עַל־גּ֔וֹג וְאָ֣מַרְתָּ֔ כֹּ֥ה אָמַ֖ר אֲדֹנָ֣י ד' הִנְנִ֤י אֵלֶ֙יךָ֙ גּ֔וֹג נְשִׂ֕יא רֹ֖אשׁ מֶ֥שֶׁךְ וְתֻבָֽל׃ וְשֹׁבַבְתִּ֙יךָ֙ וְשִׁשֵּׁאתִ֔יךָ וְהַעֲלִיתִ֖יךָ מִיַּרְכְּתֵ֣י צָפ֑וֹן וַהֲבִאוֹתִ֖ךָ עַל־הָרֵ֥י יִשְׂרָאֵֽל׃ וְהִכֵּיתִ֥י קַשְׁתְּךָ֖ מִיַּ֣ד שְׂמֹאולֶ֑ךָ וְחִצֶּ֕יךָ מִיַּ֥ד יְמִינְךָ֖ אַפִּֽיל׃ עַל־הָרֵ֨י יִשְׂרָאֵ֜ל תִּפּ֗וֹל אַתָּה֙ וְכׇל־אֲגַפֶּ֔יךָ וְעַמִּ֖ים אֲשֶׁ֣ר אִתָּ֑ךְ לְעֵ֨יט צִפּ֧וֹר כׇּל־כָּנָ֛ף וְחַיַּ֥ת הַשָּׂדֶ֖ה נְתַתִּ֥יךָ לְאׇכְלָֽה׃ עַל־פְּנֵ֥י הַשָּׂדֶ֖ה תִּפּ֑וֹל כִּ֚י אֲנִ֣י דִבַּ֔רְתִּי נְאֻ֖ם אֲדֹנָ֥י יֱהֹוִֽה׃ וְשִׁלַּחְתִּי־אֵ֣שׁ בְּמָג֔וֹג וּבְיֹשְׁבֵ֥י הָאִיִּ֖ים לָבֶ֑טַח וְיָדְע֖וּ כִּי־אֲנִ֥י ד'׃ יִשְׂרָאֵ֔ל וְלֹא־אַחֵ֥ל אֶת־שֵׁם־קׇדְשִׁ֖י ע֑וֹד וְיָדְע֤וּ הַגּוֹיִם֙ כִּֽי־אֲנִ֣י יְהֹוָ֔ה קָד֖וֹשׁ בְּיִשְׂרָאֵֽל׃ הִנֵּ֤ה בָאָה֙ וְנִֽהְיָ֔תָה נְאֻ֖ם אֲדֹנָ֣י ד' ה֥וּא הַיּ֖וֹם אֲשֶׁ֥ר דִּבַּֽרְתִּי׃ וְֽיָצְא֞וּ יֹֽשְׁבֵ֣י׀ עָרֵ֣י יִשְׂרָאֵ֗ל וּבִעֲר֡וּ וְ֠הִשִּׂ֠יקוּ בְּנֶ֨שֶׁק וּמָגֵ֤ן וְצִנָּה֙ בְּקֶ֣שֶׁת וּבְחִצִּ֔ים וּבְמַקֵּ֥ל יָ֖ד וּבְרֹ֑מַח וּבִעֲר֥וּ בָהֶ֛ם אֵ֖שׁ שֶׁ֥בַע שָׁנִֽים׃ וְלֹא־יִשְׂא֨וּ עֵצִ֜ים מִן־הַשָּׂדֶ֗ה וְלֹ֤א יַחְטְבוּ֙ מִן־הַיְּעָרִ֔ים כִּ֥י בַנֶּ֖שֶׁק יְבַעֲרוּ־אֵ֑שׁ וְשָׁלְל֣וּ אֶת־שֹׁלְלֵיהֶ֗ם וּבָֽזְזוּ֙ אֶת־בֹּ֣זְזֵיהֶ֔ם נְאֻ֖ם אֲדֹנָ֥י ד'׃ {ס} וְהָיָ֣ה בַיּ֣וֹם הַה֡וּא אֶתֵּ֣ן לְגוֹג֩ ׀ מְקֽוֹם־שָׁ֨ם קֶ֜בֶר בְּיִשְׂרָאֵ֗ל גֵּ֤י הָעֹֽבְרִים֙ קִדְמַ֣ת הַיָּ֔ם וְחֹסֶ֥מֶת הִ֖יא אֶת־הָעֹֽבְרִ֑ים וְקָ֣בְרוּ שָׁ֗ם אֶת־גּוֹג֙ וְאֶת־כׇּל־הֲמוֹנֹ֔ה וְקָ֣רְא֔וּ גֵּ֖יא הֲמ֥וֹן גּֽוֹג׃ וּקְבָרוּם֙ בֵּ֣ית יִשְׂרָאֵ֔ל לְמַ֖עַן טַהֵ֣ר אֶת־הָאָ֑רֶץ שִׁבְעָ֖ה חֳדָשִֽׁים׃ וְקָֽבְרוּ֙ כׇּל־עַ֣ם הָאָ֔רֶץ וְהָיָ֥ה לָהֶ֖ם לְשֵׁ֑ם י֚וֹם הִכָּ֣בְדִ֔י נְאֻ֖ם אֲדֹנָ֥י יֱהֹוִֽה׃ וְאַנְשֵׁ֨י תָמִ֤יד יַבְדִּ֙ילוּ֙ עֹבְרִ֣ים בָּאָ֔רֶץ מְקַבְּרִ֣ים אֶת־הָעֹֽבְרִ֗ים אֶת־הַנּוֹתָרִ֛ים עַל־פְּנֵ֥י הָאָ֖רֶץ לְטַהֲרָ֑הּ מִקְצֵ֥ה שִׁבְעָה־חֳדָשִׁ֖ים יַחְקֹֽרוּ׃ וְעָבְר֤וּ הָעֹֽבְרִים֙ בָּאָ֔רֶץ וְרָאָה֙ עֶ֣צֶם אָדָ֔ם וּבָנָ֥ה אֶצְל֖וֹ צִיּ֑וּן עַ֣ד קָבְר֤וּ אֹתוֹ֙ הַֽמְקַבְּרִ֔ים אֶל־גֵּ֖יא הֲמ֥וֹן גּֽוֹג׃ וְגַ֥ם שֶׁם־עִ֛יר הֲמוֹנָ֖הֿ וְטִהֲר֥וּ הָאָֽרֶץ׃ {פ} |
Por el rabino Tani Burton
Copyright, todos los derechos reservados. Si le ha gustado este artículo, le animamos a seguir difundiéndolo.
Nuestros blogs pueden contener textos/citas/referencias/enlaces que incluyan material protegido por derechos de autor de Mechon-Mamre.org, Aish.com, Sefaria.org, Jabad.orgy/o AskNoah.orgque utilizamos de acuerdo con sus políticas.