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La lectura de la Torá de esta semana comienza con el tercer libro de la Torá, el libro de las leyes de los Kohanim, sacerdotes. Aunque la mayoría de las ideas y leyes del libro no se aplican hoy en día, ya que (aún) no tenemos un Tercer Templo, las lecciones son eternas. ¿Cómo acercarnos a Dios?
La lectura de la Torá de esta semana se llama Vayikra, y marca el comienzo del tercer libro de la Torá. El tema principal de este libro se centra en las diversas labores que realizaban los sacerdotes, los Kohanim, en el Mishkán (Tabernáculo).
A primera vista, uno podría preguntarse sobre la aplicabilidad práctica de estas leyes: ¿cómo se aplican a nuestra vida actual? A primera vista, gran parte del libro podría parecer irrelevante, ya que ya no tenemos el Templo donde se hacían estas ofrendas. Sin embargo, hay dos puntos clave que revelan la relevancia eterna de estas enseñanzas:
- El poder de aprender la Torá
El versículo de Oseas (14:3) dice:, “Nuestros labios sustituirán a los toros”.” Esto significa que al estudiar y analizar las leyes de las ofrendas, las cumplimos espiritualmente. Aunque ya no se realizan sacrificios físicos, la Torá considera nuestro aprendizaje sobre ellos como si realmente los estuviéramos realizando. - Las lecciones eternas de la Torá
La palabra Torá viene de la raíz hebrea hora'á, que significa "enseñanza" o "instrucción". Dado que la Torá es eterna, debe contener lecciones aplicables en todo momento y lugar. Incluso leyes que parecen ajenas a nuestra vida cotidiana contienen enseñanzas más profundas, relevantes para nosotros hoy.
Una mirada más cercana a la primera ofrenda en Vayikra
Analicemos un versículo de la parashá de esta semana y descubramos las lecciones que esconde. Al principio de... Vayikra, La Torá introduce el concepto de ofrendas. En el segundo versículo, Dios le ordena a Moisés:
“Habla a los hijos de Israel y diles: Un hombre (Adán) de entre vosotros traerá una ofrenda a Dios; de los animales, del ganado vacuno o de las ovejas traerás tu ofrenda.” (Levítico 1:2)
A primera vista, este versículo parece sencillo. Sin embargo, en hebreo hay un cambio gramatical inusual. El versículo comienza en singular:“Un hombre que traerá una ofrenda…”—pero luego pasa al plural—“traerás tu ofrenda.”
¿Por qué la Torá comienza en singular y termina en plural?
Una interpretación más profunda: La ofrenda como proceso espiritual
Una explicación es que el versículo no solo se refiere a ofrendas físicas, sino también a un proceso espiritual. La palabra hebrea para “ofrenda” (korban) proviene de la raíz karov, que significa “acercarse”. Por lo tanto, el verso puede entenderse de la siguiente manera:
- “Un hombre (Adán) que traerá una ofrenda de entre vosotros…” – La palabra Adán No se refiere solo a un individuo; alude a Dios mismo. El profeta Ezequiel describe una visión en la que vio una imagen divina parecida a una figura humana en el trono de Dios. Así que, en este contexto, Adán Simboliza a Dios, que está iniciando una cercanía con nosotros.
- “¿Quién te acercará?” Dios nos llama a conectar con Él. Sin embargo, esto es solo el comienzo. El siguiente paso está en nuestras manos.
- “Traerás tu ofrenda” – Aquí, el versículo cambia al plural, enfatizando que depende de nosotros, colectivamente, tomar acción y responder al llamado de Dios.
Ofreciendo el animal interior
La Torá especifica que las ofrendas deben provenir de animales: vacas, ovejas, etc. Pero, en un nivel más profundo, esto representa la lucha interna de cada persona. Cada uno de nosotros tiene una alma animal, que es nuestra inclinación natural hacia los deseos materiales y físicos. El tipo de animal que "ofrecemos" depende de nuestras características personales:
- El buey (ganado) – Una naturaleza fuerte y apasionada, atraída por los placeres físicos como la comida, la bebida y el materialismo.
- La oveja – Una naturaleza pasiva, indiferente tanto a los asuntos físicos como a los espirituales, carente de compromiso o entusiasmo.
Estos dos tipos de personalidad presentan diferentes desafíos:
- En buey debe redirigir su fuerza desde las actividades materiales hacia el crecimiento espiritual y la pasión por la Torá.
- En oveja debe superar su pasividad e indiferencia, volviéndose más comprometido y vivo en su conexión con Dios.
Así, “traer una ofrenda” significa refinar y elevar nuestra alma animal. En lugar de dejarnos consumir por los deseos materiales, canalizamos nuestra energía hacia la conexión espiritual. En lugar de ser indiferentes, nos involucramos activamente en nuestra relación con Dios.
Respondiendo al llamado de Dios
Dios inicia la relación llamándonos, tal como la porción Vayikra (que significa "Él llamó") comienza. Pero debemos dar el siguiente paso. Mediante el auto-refinamiento, el esfuerzo y la devoción, respondemos a este llamado divino y nos acercamos verdaderamente a Él.
En resumen, este versículo no se trata solo de sacrificios antiguos; contiene un mensaje atemporal. Dios nos llama, invitándonos a conectar con Él. Nuestro rol es traer nuestra "ofrenda": refinar nuestro carácter, superar nuestras luchas internas y acercarnos a Él en nuestra vida diaria.
Charla del rabino Tuvia Serber
Lo anterior es una representación del texto hablado convertido en texto escrito.
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